Tres semanas, cuatro equipos maduros y el futuro en juego

La NFL se apoderó de los medios y de la opinión pública norteamericana. No se habla de otra cosa, ya sea por los resultados, las jugadas, los equipos o los protagonistas. El motor está encendido, la máquina continuará avanzando hasta el Súper Bowl y no habrá obstáculos para el tren más poderoso del deporte estadounidense. Tras el inicio de la liga, analizamos a Cincinnati, San Francisco, Detroit y Chicago, cuatro equipos poderosos que deberán confirmar en lo sucesivo todo lo que prometen.

Transcurridas tres fechas, solo quedan invictos Bengals, Eagles y Cardinals. Si observamos rápidamente a cada uno de ellos, solo los de Cincinnati han crecido paulatinamente en las últimas temporadas hasta transformarse en lo que son: un conjunto sólido, con una estructura base y jugadores maduros. Andy Dalton es el líder indiscutido y tiene buenos receptores, como A.J. Green y Mohamed Sanu, quienes no aparecen en los carteles luminosos de la NFL, aunque de a poco están apoderándose del juego aéreo. En tanto, será tarea de los nuevos coordinadores afianzar el juego terrestre y la secundaria, los puntos débiles que lentamente parecen mejorar. ¿Hasta dónde llegarán los Bengals? Dependerá de los próximos encuentros, en base a lo que generen. Por ahora, la escalera es ascendente y la proyección tiene destino de playoff.

Del mismo modo, hay otras franquicias que también alcanzaron un potencial considerable para pelear los campeonatos, a pesar de algunos resultados recientes. Detroit Lions ha superado los problemas de indisciplina y está en situación de atravesar la postemporada. Jim Caldwell asumió como nuevo entrenador en jefe, cambió a los coordinadores ofensivo y defensivo y mantuvo la base. Matt Stafford podría ser uno de los mejores mariscales de campo de la liga, en base a su gran brazo y a sus decisiones arriesgadas. Con Calvin Johnson y Golden Tate el juego aéreo está garantizado y el terrestre aún deberá explotar con Reggie Bush para cerrar el cerco del ataque. Si la defensiva es firme, aquí habrá candidato al Súper Bowl.

En la misma división aparece Chicago Bears, un duro rival, poderoso donde se lo mire, pero que deberá recuperar soldados de la defensiva para meterse de lleno en las finales de conferencia. Tiene cualidades para hacerlo, producto de las adquisiciones en la defensa y de los jugadores veteranos del ataque. Jay Cutler está preciso y bien rodeado. Brandon Marshall luce indomable y Martellus Bennett es un ala cerrada polivalente, que cumple en todo; mientras que Matt Forte necesita más rodaje para que la fuerza terrestre se consolide. Chicago también es un proyecto de Tazón.

El que está agazapado por las bajas es San Francisco, ya que sin Aldon Smith no juega en plenitud. El líder defensivo es el alma del equipo y sus conductas fuera del campo lo han lanzado a los portales policíacos en lugar del campo de juego. Además, sin NaVorro Bowman y Glenn Dorsey la estructura se resiente. Para colmo, no tienen a sus alas cerradas predilectas, Vernon Davis y Vance McDonald, lo que puso nervioso a Kolin Kaepernick, quien no está rindiendo muy bien. Parecía ser “el año” de 49ers. y, por el momento, nada parecido está por suceder. Tiene potencial y experiencia de finales, pero los tiempos no le juegan a favor para recuperar a sus pilares.

Estos cuatro participantes están en condiciones de alcanzar su punto máximo de competitividad y disputar, al menos, las definiciones de conferencia. También están los equipos revelación, los posibles fracasos y los favoritos, que desean repetir lo hecho en las campañas recientes, como Seattle, Denver, Carolina y, a pesar de algunas bajas, Baltimore. Sin embargo, esas son otras historias…