NFC Norte: Packers va por el Súper Bowl

Sin dudas, Green Bay Packers es el favorito en la división porque es el único que podría aspirar al Súper Bowl. Lions está armado, Bears es un mar de dudas y Vikings recuperó a Peterson. Aquí, lo más importante que debes saber en la previa de la NFC Norte.

Green Bay es el equipo a vencer de la división y, para muchos, de la NFL. Clasificó a playoff en las últimas seis temporadas de manera consecutiva y desde que Aaron Rodgers es su mariscal  de campo, Brett Favre pasó a ocupar el rol definitivo de máxima leyenda. Luego de conquistar el Súper Bowl en 2011, Packers supo resolver ausencias, recambios y se rearmó automáticamente. Cuenta con una defensiva sólida y con un ataque aéreo demoledor. Durante varios años, su talón de Aquiles fue la ofensiva terrestre, pero desde que Eddie Lacy ocupa el puesto uno del backfield, esa debilidad sucumbió y ahora Green Bay ofrece un ataque mixto súper interesante. Sin embargo, la conformación de un gran equipo está ejerciendo mucha presión sobre Mike McCarthy, ya que la franquicia clasifica a postemporada pero no logra llegar “al gran partido”. En la temporada baja las novedades fueron escasas y reforzaron su secundaria en el draft con Damarious Randall (FS) y Quinten Rollins (CB). La renovación de Randall Cobb (WR) es el mejor refuerzo que podían esperar. El objetivo no puede ser menor que jugar por el Súper Tazón.

Detrás de Packers, se encolumna un trío irregular, poco capaz de pelearle el título divisional, pero que en cualquier momento podría dar algún salto. El que está en mejores condiciones es Detroit, una plantilla con mucho potencial y que debió resolver problemas de indisciplina. Con bajas sensibles en la defensiva, la agresividad podría resentirse y su desempeño será una incógnita en 2015, al menos hasta que se acomoden los nuevos. Repasemos. Se fueron nada menos que Ndamukong Suh, Nick Fairley y C.J.Mosley. A cambio llegó el experimentado Haloti Ngata y draftearon al guardia Laken Tomlinson. En la ofensiva habrá modificaciones en el backfield tras la salida de Reggie Bush y la elección de Ameer Abdullah, proveniente de la Universidad de Nebraska. En principio, Lions cambió figuritas del álbum y sería vital que capitalice lo que logró la temporada pasada, con un ataque aéreo explosivo -comandado por un Mattew Stafford casi brillante- y una trinchera incasable.

El caso de Bears es para psicólogos. En los últimos ocho años jugó postemporada solamente en 2010 y la expectativa ha ido decreciendo, producto de las frustraciones. Cada libro de pases lucía esperanzador y las supuestas figuras llegaban a Chicago con objetivos de campeonar. Además, la pérdida de una defensiva prestigiosa fue el principio del fin. Para colmo, Jay Cutler es víctima de todos los reproches y la ida de Brandon Marshall aún es difícil de evaluar porque sus grandes atrapadas se marcharon junto a los problemas de vestuario. Sin embargo, el arribo del nuevo entrenador John Fox (ex Broncos) le daría el cambio que Chicago viene necesitando. En el draft priorizaron un reemplazo potable para Marshall y eligieron a Kevin White, pero se fracturó en los campamentos y podría perderse toda la campaña. Si algo mejora en Bears será por obra y gracia de sus entrenadores.

Por último, Minnesota avanza al ritmo de Adrian Peterson. De hecho, cuando el runningback se lesionó, Vikings sucumbió sin penas ni misericordia. La falta de un mariscal confiable, pese a la juventud y al supuesto talento de Teddy Bridwater, genera que todo el poderío ofensivo recaiga sobre su corredor estrella. Con una defensa respetable y un corredor temible, al equipo de Mike Zimmer le falta juego aéreo creíble y más protección al mariscal de campo. Bridwater todavía no tuvo una temporada de “estudio” y así y todo deberá demostrar categoría, con demasiada presión sobre sus hombros. Para que la mira sea menos ajustada, ficharon a Mike Wallace (WR, Dolphins), tras la ida de Greg Jennings. En la defensiva, dos jugadores del draft irían de entrada para fortalecer la secundaria: Trae Waynes (CB) y Erick Kendricks (LB). La pésima noticia es que Phil Loadholt se rompió el tendón de Aquiles y dijo adiós al certamen.