Semana 5: Partidazos con remontadas, sorpresas y desilusiones

Las lesiones están quitando del campo a varios jugadores importantes. El cuerpo de receptores de Giants, J.J. Watt, Bilial Powell, Chris Conley y Devante Parker son los más resonantes de esta semana. Los grandes ganadores de la fecha fueron Packers, Panthers y Seahawks, sobre todo porque enfrentaron a rivales importantes o de la misma división. En tanto, Eagles y Chiefs confirmaron una vez más el poderío que ostentan. Finalmente, Jaguars dio el batacazo ante Steelers y Big Ben fue interceptado 5 veces.

Patriots 19-14 Buccaneers. Todo es cuesta arriba para el campeón de la NFL. Patriots alterna buenas y malas, tanto en la campaña general (3-2) como en cada uno de los cuartos disputados dentro de un partido. Ante Tampa Bay, la ofensiva tuvo un arranque pésimo: Tom Brady fue interceptado y capturado. Luego, todo el ataque repuntó y sacó una leve diferencia que se mantuvo hasta el final. Buccaneers trabajó muy bien en defensa, pero la ofensiva no supo golpear cuando poseía el balón y, para colmo, Nick Folk falló los tres goles de campo que le hubieran permitido ganar el pleito. Doug Martin está de regreso y de a poco será desequilibrante.

Eagles 34-7 Cardinals. Philadelphia se transformó en una bestia difícil de detener. Solo cayó ante Chiefs, el mejor equipo de la AFC, y su techo aún es desconocido. La paliza que le aplicó a Cardinals selló un partido casi perfecto. Carson Wentz cada vez lanza mejor y además tiene movilidad para zafar de sus posibles captores. Los receptores –Agholor, Ertz, Smith y Jeffery- lo entienden perfectamente. Y Blount sumo yardas importantes en la segunda mitad. La defensiva tuvo un gran trabajo y asfixió a Palmer, cada vez más golpeado. Arizona anota poco y recibe demasiados puntos.

Bengals 20-16 Bills. Pésimo partido de la ofensiva de Bills ante Bengals. Tylor lanzó mal y McCoy no encontró rutas. Delante tuvo una defensiva sólida y que rememora lo actuado en 2016. Además, Bengals recuperó su ataque exitoso con los encuentros entre Andy Dalton y A.J. Green. Así y todo, el quarterback de Cincinnati fue interceptado en dos ocasiones.

Panthers 27-24 Lions. Fue un digno duelo de la NFC, con dos equipos con ciertas similitudes, sobre todo defensivas. Ante la imposibilidad de desarrollar ataques terrestres, Panthers ganó a puro pase y con un gran trabajo de la trinchera. Apretó a Mattew Stafford y en el tercer cuarto lo obligó a perder varios balones clave. Increíblemente, el mariscal de Detroit se lesionó y, con esa condición, fue más preciso para enviar sus mejores lanzamientos.

Jets 17-14 Browns. Después de una pésima primera mitad, el partido mejoró con algunas anotaciones. Hasta Cleveland cambió gracias al ingreso de Kevin Hogan, quien será titular de ahora en más. El duelo fue de lo más flojo de la semana y Jets lo ganó por peso específico. A pesar de ser un equipo muy limitado, NY ya alcanzó la tercera victoria consecutiva; claro, ante rivales limitados.

Dolphins 16-10 Titans. Entre Matt Cassell y Jay Cutler no hacen uno. Pero Miami defendió un poco mejor que Titans y sacó la diferencia necesaria para ganar. Hubieron muchas pérdidas de balón e imprecisiones, lo que sumó emociones, pero se desmoronaron cuando las ofensivas ingresaban al terreno.

Chargers 27-22 Giants. La captura a Eli Manning a manos de Melvin Ingram fue el fin para Giants. Las lesiones de Beckham Jr., Dwayne Harris y Brandon Marshall obligaron a NY a utilizar a sus corredores, estrategia que le resultó durante un tiempo, aunque debió hacerlo hasta el cierre del partido para quitarle minutos al reloj. Ese error fue vital para darle una chance más a Philip Rivers, quien se mostró más seguro y pudo encontrar a sus receptores. Además, Melvin Gordon aportó 105 yardas y la defensiva de San Diego dio batalla pese a sus limitaciones.

Jaguars 30-9 Steelers. Que Pittsburgh pierda con un rival menor no es novedad (cayó con Bears). Que Jaguars es otro equipo y creció muchísimo tampoco es llamativo. Pero que Ben Roethlisberger sea interceptado 5 veces es una noticia rutilante. Aquel primer encuentro entre Big Ben y Antonio Brown fue un espejismo. El quarterback sufrió el peor partido de su carrera y esto volvió a generar dudas respecto a su futuro. La intercepción más cruda fue la que generó el segundo pick 6 porque ahí no hubo forma de remontar la derrota consumada. Jaguars tiene una defensiva seria y es el pilar de su despegue. Esta victoria es producto del juego agresivo de su front-7 y de lo despierta que estuvo su secundaria. En ataque, el mérito es sólo para Leonard Fournette gracias a sus 181 yardas y los 2 touchdowns.

Colts 26-23 49ers. (OT). Ante cualquier otro rival, Indianapolis hubiera perdido. La línea ofensiva es pésima y el ataque recién levantó con acarreos de Gore y Mack. Lanzando, Brisset es mejor a larga distancia que cuando tiene receptores cerca. 49ers. mejora poco, aunque sigue animándosele a cualquier rival, a pesar de no tener demasiadas armas. Los últimos cuatro partidos los perdió por menos de 3 puntos. Por eso, San Francisco tiene mejor futuro que presente y Colts es la incógnita eterna.

Ravens 30-17 Raiders. Los encuentros entre Flacco y Wallace fueron impresionantes. El mariscal apareció en su mejor versión, lanzando poco, pero con envíos profundos. Raiders tuvo un inicio prometedor en la primera serie, pero la pérdida de balón insólita de Jared Cook sentenció el juego. Raiders no solo extraña a Derek Carr; también a Amari Cooper (1 recepción de 8 yardas) y a Latavius Murray porque Lynch aparece poco. Sin embargo, Oakland tiene más problemas, como su secundaria ineficiente y la dubitativa línea ofensiva.

Seahawks 16-10 Rams. Peter Carroll no es un maestro del engaño y la jugada de lanzamiento de McEvoy le costó una intercepción. Luego, Tavon Austin –que acababa de anotar un touchdown con una maniobra socarrona- cometió un error vital para Los Angeles. Ese exceso de confianza lo llevó a perder el balón en un despeje y Seattle aprovechó para anotar. Rams no supo sacar jugadas y la defensiva de Seahawks hizo el resto. Está claro que la ofensiva que comanda Russell Wilson está desarticulada y le cuesta demasiado llegar a la end zone. 

Packers 35-31 Cowboys. Fue un digno partido de playoff. La primera mitad de Dallas fue prácticamente perfecta. Con Dak Prescott al mando y un cuerpo de receptores que están funcionando en sintonía, el ataque aéreo es de temer. Sin embargo, ese último minuto del segundo cuarto le costó todo el juego a Cowboys porque la remontada de Green Bay comenzó allí. Aaron Rodgers fue el máximo responsable con sus lanzamientos hacia Adams, Bennett, Nelson y Cobb, aunque Aaron Jones reconstruyó el juego terrestre con 125 yardas vitales. Ante la desesperación por la remontada, la defensiva de Cowboys –que este año permitió demasiados puntos- se echó para atrás y sucumbió.

Chiefs 42-34 Texans. Fue un partidazo. Chiefs es un reloj y funciona automáticamente. Incluso Alex Smith se anima a lanzar más lejos de lo habitual. Delante, Houston sintió los golpes de la máquina trituradora del inicio y fue abrumado. Así y todo, Deshaun Watson y sus receptores levantaron para anotar bastante en el último período. No les alcanzó, aunque el espectáculo de puntos del final resultó apasionante.

Vikings 20-17 Bears. Minnesota volvió a contar con Sam Bradford pero duró poco en el campo porque se resintió. Case Keenum ingresó para guiar a un ataque que alternó pases y acarreos. Chicago tuvo al mando a Trubisky, quien alternó buenas y malas. El duelo defensivo fue parejo y se definió con un gol de campo en el cierre. Bears tuvo destellos de mejoría y lo mejor vino con una jugada de engañó de los equipos especiales que culminó en touchdown.


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